Aquella noche, por las causas que fueran, sí me dejaste escarbar. No pretendía decirte otra cosa que no fuera lo que tú debes empezar a creer y aceptar. Por una vez en la vida no está mal sentirse "derrotado" si es por un sentimiento tan bonito como ese.
En el momento más tonto, de la manera más tonta y a gritos, descubro lo más íntimo de ti. Y es bonito a la vez que inquietante. Tras tu dureza, tu serenidad y tus palabras punzantes, se esconde el mayor de los tiernos sentimientos.
Yo no soy la persona más adecuada para darte soluciones, pero sí puedo estar ahí para escucharte. La resignación no es algo que vaya contigo, y por eso mismo supongo que no dejarás esto así, que tomarás alguna medida.
Para mí, mis secretos más íntimos, algo tan valioso, no tiene mucho sentido si no lo comparto con alguien. Tanto lo dulce como lo amargo. Ahora ya sabes hasta que punto ha podido llegar a quemarme todo eso. Supongo que tú me entenderás perfectamente. Me han hecho tener la esperanza de, con un chasquido de dedos, poder cambiarlo todo. Pero la realidad no es esa. Y es a ella a la que nos debemos enfrentar.
Mi paciencia se junta con tu impaciencia; tu tranquilidad con mi “melodramatismo”; y nuestros miedos en una nube enorme y gris que no nos deja ver todo lo bueno que estar por llegar.
En el momento más tonto, de la manera más tonta y a gritos, descubro lo más íntimo de ti. Y es bonito a la vez que inquietante. Tras tu dureza, tu serenidad y tus palabras punzantes, se esconde el mayor de los tiernos sentimientos.
Yo no soy la persona más adecuada para darte soluciones, pero sí puedo estar ahí para escucharte. La resignación no es algo que vaya contigo, y por eso mismo supongo que no dejarás esto así, que tomarás alguna medida.
Para mí, mis secretos más íntimos, algo tan valioso, no tiene mucho sentido si no lo comparto con alguien. Tanto lo dulce como lo amargo. Ahora ya sabes hasta que punto ha podido llegar a quemarme todo eso. Supongo que tú me entenderás perfectamente. Me han hecho tener la esperanza de, con un chasquido de dedos, poder cambiarlo todo. Pero la realidad no es esa. Y es a ella a la que nos debemos enfrentar.
Mi paciencia se junta con tu impaciencia; tu tranquilidad con mi “melodramatismo”; y nuestros miedos en una nube enorme y gris que no nos deja ver todo lo bueno que estar por llegar.
Audio: Remy Zero - Shattered