9 de agosto de 2007

Es cierto que escribo poco. Y no por no tener cosas que contar, si no más bien por no saber cómo hacerlo. Es costumbre supongo. O que se lleve dentro lo de escribir, como un arte innato.

Pero hoy he saltado loca desde la cama al ordenador. Y no porque me haya dado un ataque de inspiración literaria ni mucho menos. No. Si no por no poder dormir. Y por una vez no es culpa del insomnio.

Cierto es que no vivo en el centro de mi ciudad, ni en una de esas zonas tan bien revalorizadas en la actualidad. Pero tampoco vivo en los suburbios más oscuros.
Podríamos decir que vivo en un barrio normalito, donde convive gente normalita, exceptuando al yonki de mi escalera, el loco que sufre el síndrome de Diógenes en la calle paralela y alguna loca desquiciada que cuenta sus intimidades matrimoniales en la carnicería de enfrente de casa. Aún así, es un barrio de lo más normal, cómo bien he dicho antes. Incluso me arriesgaría a decir, que según va creciendo la ciudad, mi casa está situada de tal manera que casi todo me pilla a mano, y eso me gusta.

También es un barrio muy animado, con gente muy festera y alegre. Tanto que hoy, día nueve de agosto de dos mil siete, a la 2.08 horas de la noche, mi barrio disfruta de una muy buena nana-mix a todo volumen para irnos a dormir: “Suavemente” de noseque Crespo, “Sarandonga” de nuestra querida Lolita, “Mi pobre corazón” de Coyote Dax, David Bisbal, el Busta, El Koala y su versión de “Mi carro” con Manolo Escobar… sin olvidar el "Follow the leader" y todas esas joyitas que el señor nos ha dado.

Quizá debería estar por alguno de los pocos pub’s que quedan abiertos en la época estival, bebiendo cervecita fresca y disfrutando de (a mi gusto) buena música. Pero no, porque mañana se madruga, y si una sale, se acaba liando. Así que aquí me tenéis, escuchando “soy una rumbera, y vengo a alegrarte, para que tus penas se vayan a Marte…”, oyendo a niños repelentes gritar y tirar petardos, y a hombres gordos y calvos cantar, mientras el locutor de radio-elx anima al personal a mover el esqueleto.



Audio: Barraca - Nana-mix