26 de febrero de 2008

Nuestro sino

Es difícil ponerse en el lado del otro, y comprenderlo, mucho más difícil aún. A veces, en mi obsesiva intención de entenderlo todo, pego un salto fuera de la realidad. Intento ver las cosas como si fuera una niña que juega con sus muñecos de trapo. Sin maldad, sin buenos ni malos. Intento ser lo más objetiva posible y entender, que aunque crea saber de donde proviene la verdad, hay otras “miles de verdades” posibles, tantas como puntos de vista. Las falsas realidades, ya sabes. Consigo entender algo más o al menos reafirmarme en mis teorías y eliminar las pequeñas dudas que siempre generan un mal sabor de boca. Mis enemigos ganan puntos y se acercan, tanto, tanto, que parece que se cambian los papeles. Se ponen frente a mí y me retan.

Tú eres uno de ellos. Te acercas tanto que me haces temblar. Temblar y temerte. Y te busco, y te encuentro. Como otras tantas veces. ¿Y si te quedas? Te irás. ¿Y si te pierdo? Acabarás por volver. Es nuestro sino. Como cuando apareces diciendo que no. “No” no es una respuesta, te digo. “No” es mi manera de quererte. Y entonces creo entenderlo todo…

Audio: Stereophonics - Lady Luck

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