Segunda estrella
Quiéreme si te atreves es de esas películas que después de verla te deja un sabor extraño, contradictorio. En un principio, el sabor dulce de las cosas bonitas, de los besos, de los juegos, del querer sin decirlo, pero buscando otras maneras de hacerlo… Por otra parte, lo amargo de las oportunidades perdidas, del sentimiento de no manejar todo aquello que ocurre a nuestro alrededor, o que se nos va de las manos.
“¿Te atreves?” “Me atrevo”. Esa es su manera de quererse. Arriesgar, ponerse pruebas que van mucho más allá de demostrar quién es más valiente, ridiculizar todo aquello que quieren ocultar, ir en contra de las normas, de lo políticamente correcto, reírse, hacerse daño… Son capaces de todo menos de reconocer, tal cual, que se quieren. Cada vez que se retan, que se dicen me atrevo, se están diciendo “te quiero”.
Es el vivo reflejo de la vida. Es el querer embalsamar los bonitos momentos y darle al “forward” para que los más feos pasen rápido. Es mucho más que un juego, es mucho más que el amor. Es como nosotros, que reímos, que jugamos, que confiamos… que nos atrevemos.
Hay veces en las que las películas no te dicen nada, ni la música, ni la gente, ni tú misma… Y joder, otras en las que hasta una puñetera sintonía la encajas en cualquier momento de tu vida. Esto no para de pasarme ahora. En estos mismos momentos. Podría recrear nuestra historia con canciones de Los Piratas y de Iván… aunque eso, eso ha pasado siempre.
Intentaré llegar dónde te escondes, al lugar habitado por los niños perdidos. Te seguiré, porque creo que en el fondo hay algo. Me dieron las directrices de girar la segunda estrella a la derecha, volando hasta el amanecer. Espero encontrarte, confío en ti…
¿Te atreves? Me atrevo…
Es el vivo reflejo de la vida. Es el querer embalsamar los bonitos momentos y darle al “forward” para que los más feos pasen rápido. Es mucho más que un juego, es mucho más que el amor. Es como nosotros, que reímos, que jugamos, que confiamos… que nos atrevemos.
Hay veces en las que las películas no te dicen nada, ni la música, ni la gente, ni tú misma… Y joder, otras en las que hasta una puñetera sintonía la encajas en cualquier momento de tu vida. Esto no para de pasarme ahora. En estos mismos momentos. Podría recrear nuestra historia con canciones de Los Piratas y de Iván… aunque eso, eso ha pasado siempre.
Intentaré llegar dónde te escondes, al lugar habitado por los niños perdidos. Te seguiré, porque creo que en el fondo hay algo. Me dieron las directrices de girar la segunda estrella a la derecha, volando hasta el amanecer. Espero encontrarte, confío en ti…
¿Te atreves? Me atrevo…
Audio: Los Piratas – Si tu