23 de septiembre de 2007

Domingo

Nunca me gustó sentir que perdía el tiempo, ni tampoco me gustó la gente que no lo valoraba. Me gusta sentir que lo aprovecho y disfruto al máximo. Sin embargo, hacía mucho que no sabía lo que era disfrutar de un domingo. Ni llorar con una película. Esto último creo que ha sido la primera vez, al menos que yo recuerde. Supongo que será por el sentimiento de amor tan grande de la protagonista hacía su entorno y la vida. Vamos, una de mis películas estrella.

El otro día le comentaba que Love of Lesbian los había escuchado hace tiempo, pero que no me llegaron a encajar. Que ahora, al escuchar una de sus canciones estrella, me había enganchado completamente. Y por “canción estrella” no me refiero a la más famosilla ni nada de eso, sino a la canción que conforme la estás escuchando te engancha y se mete dentro de tu cuerpo, de tu mente, y no puedes sacarte de la cabeza. Como esa película con la que te sientes totalmente identificada con la protagonista, aunque vuestras vidas nada tengan que ver, pero si los sentimientos de ambas. Supongo que cada persona tiene diferentes canciones estrella, o películas estrella, o libros estrella… dependiendo de su estado emocional, de su vida o de sus intereses.

“Hay grupos que no tienen canción estrella” – me dijo. Quizá no la tengan para nosotros, pero estoy segura de que para alguien si las tendrán. Y también te digo que he encontrado nuestra canción y película estrella. Pero no te lo diré ahora, lo reservo para cuando comamos caramelos en el sofá de tu casa, mientras pienso que tú sí que eres mi verdadera canción estrella.


Audio: Rooney – Love me or Leave me

19 de septiembre de 2007

...

Que pueda llegar a sentir odio alguna vez no sirve para nada. Al igual que no sirven las buenas palabras y las buenas formas. Ni perder los papeles… No me gusta hablar por hablar. En las discusiones empiezo a ser devota de los silencios cuando veo que las opciones se han agotado.

No me gustan los insultos gratuitos ni las malas formas. No lloro con las películas, pero sí cuando una madre abraza a su hijo. Soy persona de carácter fuerte y corazón débil. Cuando un acto injusto pasa delante de mí, un calor fuerte y desagradable me sube por el cuerpo, me dan escalofríos y mis ojos estallan.


Hoy ha pasado, y no te tenía aquí para abrazarme y decirme que… hoy todo está tan bien


Audio: -

18 de septiembre de 2007

Los fantasmas del pasado

Supongo que hay momentos en la vida en los que uno debe morderse la lengua, dar media vuelta y desaparecer. No está bien volver para cambiar el rumbo de todo. No está bien aparecer cuando a uno no le toca.

Imagino que a todos nos ha pasado alguna vez, o que todos alguna vez hemos hecho algo parecido. Muchas veces somos tan egoístas que creemos, o queremos creer, que no está tan mal dar una señal de vida, la gran mayoría de veces esperando una respuesta grata por parte del otro. Aún sabiendo lo que con ello podemos provocar. Que digo yo que quizá lo más correcto sea que la vida, con sus casualidades, haga que esas cosas ocurran.

A mí se me han aparecido los fantasmas del pasado alguna que otra vez (diría yo que demasiadas), y otras veces he sido yo la que ha tenido la intención de aparecer. Aún así siempre he desistido.

Alguien me dijo una vez que las puertas del pasado es mejor dejarlas cerradas, que si las abres las malas corrientes pueden arrastrarte. ¡Y qué razón tenía! Así que voy a cerrar todas las puertas y ventanas de mi cabaña, para que nada malo pueda entrar, y así quedarme con todo lo bueno que tengo.


Audio: Los Planetas – Pesadilla en el parque de atracciones.

17 de septiembre de 2007

¿No serás tú?

Muchas veces no entendemos porqué pasan unas u otras cosas. Intentamos buscarle una explicación cercana para completar el puzzle en nuestra cabeza, sino, parece que todo está descolocado. Buscas en tu pasado, en tu presente y hasta en tu futuro. Preguntas a amigos y a no tan amigos.

Muchas veces también, buscas y buscas, sin encontrar esa explicación. Explicación de porqué últimamente no te sientes bien, porqué has dejado de sentir aquello, porqué nada de lo que haces te gusta o de porqué, simplemente, eres tan feliz ahora.

Muchas veces da miedo afirmar que has encontrado aquella explicación del porqué de esto último. Pero las cosas poco a poco van saliendo mejor, y una mezcla de miedo y felicidad se apodera de ti. Sonríes sin saber porqué y todo se te mueve por dentro. Y de vuelta al principio. O no. Ahora no me hace falta volver allí, creo que he encontrado mi explicación. Ahora me escondo y te observo y te puedo decir: yo mataré monstruos por ti, sólo tienes que avisar.


Audio: Love of Lesbian – Un día en el parque

14 de septiembre de 2007

Japón

Por la tarde le comentaba a Ine que sólo cuando estaba triste escuchaba a Los Piratas. Sin entender muy bien el por qué. “Porque son depresivos…” me decía. Y es verdad que se han convertido en la banda sonora de mis días tristes, cosa que antes no pasaba.

Supongo que la música, como los colores, las películas o los olores, entre otras muchas cosas, acabamos por relacionarlos con personas, épocas o situaciones de nuestras vidas. Como cuando escuchas una canción y de repente una imagen, perfectamente clara, se impone en tu cabeza relacionándola con la melodía que escuchas en ese momento.

Ine es Turnedo, azul celeste, Quiéreme si te atreves, y mar. Un soplo de tranquilidad cuando no encuentras salida. Una mezcla de acidez y dulzura plasmada en sus ágiles burlas. Una chica de recursos, perfeccionista y sensible. Guarda secretos que sólo revela tras varias copas. Sus ojos bonitos y grandes. Y sus ganas de aprender, muchas.

Ine es de esas personas que, pase lo que pase, sabes que siempre recordarás. Hace seis días fue su cumpleaños, y ya pasó los veinte. ¡Kurisumasu omedetou!



Audio: Iván Ferreiro - Turnedo

13 de septiembre de 2007

El otoño de mi vida

Llegan las prisas y el estrés.
Llegan los lloros de los niños, la vuelta al cole y los temidos exámenes.
Llega el replantearse qué hacer, cómo hacerlo y con quién hacerlo.
Llega el primer fresquito de las noches y el recoger las sábanas de los pies de la cama.
Llega el marrón, los primeros estornudos y la resaca de la piel tras el verano.
Llegan las chaquetitas finas, las botas y las primeras lluvias.
Llegan los reencuentros en la facultad, las despedidas de los que se van y los abrazos para los que llegan.
Llega el té calentito a media tarde y las calles con olor a humedad.
Llega la mejor estación.

Se acaba el verano.

Se guardan poco a poco las terrazas de los bares.
Se acabaron las sandalias, las camisetas de tirantes y los vestidos fresquitos.
Se acaban los granizados de limón y el café helado.
Se acaba ese calor horrible y pegajoso de 35 º a la sombra.
Se acaban los días largos y las noches cortas.

Y por fin llega el otoño… y todo lo que eso conlleva.



Audio: Facto Delafé y las Flores Azules - Enero en la playa